¡No aceptes boletos regalados para conciertos… que no conoces!

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¡No aceptes boletos regalados para conciertos… que no conoces!

A principio de este año un gran amigo fotógrafo me invitó a un concierto en un foro mediano de Guadalajara. Este wey tenía boletos porque el concierto no había tenido la venta que esperaban y los últimos días estuvieron repartiendo boletos para al menos llenar el foro y recuperar la inversión en el consumo de la barra. Accedí porque como buen melomano, soy fan de cualquier estilo de música en vivo y aparte no tenía nada más que hacer. Como buen stalker musical investigué a la banda y vi que ya había estado en algunos festivales importantes internacionales y a menos de tres años de que iniciaran la banda, ya estaban teniendo fechas de headliners en otros países. Algo bueno debían de tener, pensé yo, pero solo conocía una canción, un rolón que me había hecho reforzar mi decisión de sí ir.


Desde que entré al foro supe que sería un fail, el lugar estaba repleto de gente que regularmente no estaría en un concierto, antes de que me juzgues por lo anterior deja te explico, lo que quiero decir es que había mucha gente entaconada y con camisa que parecía estar más lista para irse de antro que para ver una banda gringa psicodélica experimental.

 

Empezó el concierto y la primera canción meh, para la segunda me seguía repitiendo mentalmente que iba a mejorar, para la tercera y cuarta mejor acompañé a un amigo por un cigarro, la quinta fue la vencida y tocaron la rola que conocía -y a juzgar por la reacción, también era la única que el resto del publico conocía- pero de ahí en adelante fue una masacre a los oídos.

La verdad es que la banda empezó a tocar canciones muy raras, con letras mas raras y con gritos aún más raros, no miento al decirles que pensé que era alguna clase de broma. Quiero justificarlo diciendo que era un show experimental o algo así, pero estaba rarísimo, estruendoso y disonante – te lo dice alguien que disfruta de ir a shows de deathmetal-. Un 85% de los que estábamos ahí íbamos a pasarla suave y disfrutar la única canción que conocíamos, pero nos salió caro, tuvimos que pagar con 2 horas de vida y 5% de nuestra capacidad auditiva.

Mi pedo para no pasarla bomba como los demás fue que no me puse lo suficientemente pedo para jugar con los demás a intentar cantar todas las canciones.

 

Para la sexta canción ya pensaba en pretextos para abandonar a mi amigo, y pensé en un dolor de cabeza, pero para mi sorpresa, para la décima canción dejo de ser un pretexto y la migraña ya era una realidad, en ese momento agradecí a mi carnal y me regresé mi casa con un sentimiento extraño, parecido al de ser estafado, pensando en que debía de advertir a los demás sobre los riesgos de aceptar boletos gratis para conciertos.

Así que truchas con los boletos que acepten porque no sabes con que clase de propuesta musical nueva incomprendida te pudieras topar.